Presunto miembro del cartel de Medellín acusado en Atlanta

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David Andrés Pérez Peláez de 30 años, natural de Colombia, alias “Andrés Zapata” ha sido procesado por cargos federales de exportación ilícita de armas de fuego y envío fraudulento de armas de fuego a Medellín, Colombia, así como poseer y disponer de armas de fuego robadas, incluyendo una pistola robada del Departamento de Policía del condado de Clayton.

De acuerdo con información del fiscal de distrito del norte de Georgia, el 1 de marzo de 2013, personal de la Dirección de Antinarcóticos de Colombia, interceptaron en el aeropuerto Eldorado de Bogotá, un paquete enviado desde Marietta, hasta Medellín.

El paquete contenía tres armas de fuego y dos cargadores 0,40 para pistolas Glock calibre 9mm y una pistola Taurus, así como cinco magazines para pistolas y una variedad de municiones, todo oculto en el interior de una pieza de equipo.

Una de las pistolas Glock estaba marcada como propiedad de la policía del condado de Clayton, la cual había sido reportado como robado. La otra pistola Glock, también estaba reportada como robado de una compra venta en Milledgeville, Georgia.

La pistola Taurus había sido reportada como robado de una tienda de armas en Marietta. Las armas de fuego y municiones no fueron declaradas en la aduana o en las etiquetas de envío, en violación a las leyes de tráfico de armas tanto de EEUU como de Colombia. El destinatario tampoco era un comerciante de armas.

La investigación posteriores revelaron que el paquete había sido enviado, bajo el alias de “Andrés Zapata,” por el acusado, David Andrés Pérez Peláez, y estaba destinado a personas relacionadas con el cartel de La Oficina de Envigado, que operan en de las ciudades colombianas de Medellín y Envigado. La Oficina de Envigado es conocida por estar involucrada en tráfico internacional de drogas, extorsión y el cobro de comisiones a otras organizaciones criminales en Antioquia, Colombia.

La investigación reveló que Pérez Peláez comenzó el contrabando de armas de fuego a Colombia en junio de 2011, y continuó hasta 2013. Pérez Peláez escondía las armas de fuego y municiones en objetos cotidianos, como parte de puertas para garajes, sin hacer declaraciones veraces sobre el contenido de sus envíos.

El acusado inicialmente adquiría estas armas entre comerciantes con licencia y en ferias de armas, pero con el tiempo comenzó a comprar armas de fuego robadas en el mercado negro, a fin de evitar la detección de las mismas.

Pérez Peláez habría alcanzado a enviar ilegalmente aproximadamente 15 armas de fuego en total, incluyendo rifles calibre 5.56, 9mm y .40, pistolas semiautomáticas y otras armas de fuego y municiones, a cambio, recibía el pago de sus compradores colombianos a través de Western Union, ganándose hasta 3,500 dólares por un rifle, y hasta 2,000 por una pistola.

Editor

Rafael Navarro, es Comunicador Social- Periodista de origen colombiano, ha trabajado por más de 30 años en medios de comunicación en español, tanto en Colombia como en Estados Unidos, en la actualidad es editor del periódico El Nuevo Georgia.

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