Atlanta dice no al racismo y la xenofobia

Un policía de Atlanta controla la multitud en las afueras del aeropuerto Harsfield Jackson

Por: Rafael Navarro- ENG

Miles de manifestantes se tomaron la tarde del domingo 29 de enero los alrededores y pasillos principales del aeropuerto internacional Harsfield-Jackson de Atlanta en protesta contra las órdenes ejecutivas promulgadas por el nuevo presidente Donald Trump, que prohíben la entrada de personas originarias de siete países de amplia influencia árabe.

Los manifestantes portaban carteles rechazando la medida en los que podían leerse mensajes como “Bienvenido los refugiados” “Estados Unidos es un país de inmigrantes”, “No a la prohibición” y “Alto al racismo”, por ejemplo.
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Cuál es el origen del malestar

Una mujer en la zona de equipaje del aeropuerto de Atlanta lleva un cartel donde dice que ella es una inmigrante sudanés y no es una terrorista

La semana pasada, y tal como lo había prometido en su controvertida campaña Donald Trump firmó una órden ejecutiva relacionada con el tema de inmigración, en las que se delinean una serie de medidas visiblemente anti inmigrantes que comenzaron a generar caos y rechazo desde todos los niveles.

Los detalles de la misma están resumidos en: Suspensión del Programa de Admisión de Refugiados durante 120 días; Prohibición de la entrada de refugiados sirios hasta que se hagan “cambios significativos” que sean “acorde con el interés nacional”;

Suspensión durante 90 días de la entrada de ciudadanos de Irak, Siria y los países designados como “áreas de preocupación”, entre ellos Irán, Sudán, Libia, Somalia y Yemen.
Dar prioridad las futuras solicitudes de refugiados “en base a su persecución religiosa” si la personas es parte de una minoría religiosa en su país de origen;
Suspensión inmediata del Programa de Exención de Entrevistas de Visados, que permite a los inmigrantes renovar sus visados sin acudir a una entrevista;
Las medidas de Trump también contemplan que solo entren un máximo de 50.000 refugiados a EE.UU. en 2017, menos de la mitad del límite superior anterior.

La orden dice además que todos los programas de inmigración deben incluir preguntas para “evaluar la probabilidad de que el solicitante se convierta en un miembro que contribuya positivamente a la sociedad”.

Detenidos en Atlanta

El alcalde de Atlanta hablando con la prensa en medio de la protesta en uno de los pasillos del aeropuerto

Durante las primeras horas que siguieron a la orden, comenzaron a conocerse el drama de personas detenidas en los aeropuertos del país, porque estaban intentando regresar algunos de vacaciones y con su tarjeta de residente permanente y no se les permitía, en Atlanta por ejemplo, 11 individuos debieron pernoctar en manos de las autoridades hasta que un juez de Nueva York frenó la orden de detención por considerarla arbitraria.

Estos sucesos desencadenaron en una serie de protestas a nivel nacional e internacional y Atlanta fue una de las ciudades donde no solo activistas por los derechos de los inmigrantes y los refugiados salieron a manifestar su descontento sino personas comunes y corrientes que se solidarizaron con los afectados.

“No debemos tener miedo”

Mairah Teli, una maestra de origen pakistaní nacida en California, dijo a El Nuevo Georgia, que su presencia en la marcha tenía como objetivo demostrar que a pesar del rechazo por parte del nuevo gobierno las comunidades no deben tener miedo de expresarse.

“Cuando uno siente miedo calla, pero estoy aquí hoy porque al igual que muchas personas estamos levantando juntos la voz para demostrar que no hay que tener miedo o estar asustados”, dijo Teli.
“Cuando nosotros actuamos juntos como en este caso, no debe haber ningún temor”, recalcó Teli.

Michelle Andwele, una mujer de origen jamaiquino quien dijo tener 30 años de vivir en Estados Unidos, dijo que era la primera vez que veía que desde el propio gobierno se promoviera la división entre las comunidades del que ella consideraba su país.

“Este es un país de inmigrantes, por eso demandamos el restablecimiento de la democracia a Donald trump”, dijo la mujer hablando para El Nuevo Georgia.

“Este es un llamado a los demócratas y a los republicanos para que entiendan que esta es una nación que respeta las leyes y todos tenemos derechos especialmente los refugiados para que no vivan con miedo”, advirtió.

A la marcha se unieron políticos locales como concejales de la ciudad de Atlanta y miembros de la legislatura estatal especialmente demócratas, así como el alcalde Kasim Reed, quien llegó a saludar a los manifestantes y a hablar con la prensa.

Otro que estuvo presente fue el congresista y líder de los derechos civiles de Georgia John Lewis, quien también saludó a la multitud y dio voces de esperanza a las familias afectadas por la medida.

“Un deber moral”

“Yo he decidió hacer parte de este movimiento de esta protesta, la primera porque es un deber moral de todas las personas de bien, de denunciar los abusos y las injusticias que hay, cuando la hay, y en contra de quien está siendo cometida sin importar quien sea, y sin importar si nos identificamos con esas personas o no”, dijo Yehison Ospina uno de los manifestantes de origen colombiano.

“También porque, yo soy inmigrante, yo mismo he sido en cierta parte victima de situaciones como éstas, no tan grave creo, pero me parece que esto se está saliendo demasiado de las manos y de verdad es necesario que la gente tome acción…”

Una Ciudad de Bienvenida

Al hacerse presente el alcalde de la ciudad Kasim Reed, los manifestantes comenzaron a pedirle que declarara a Atlanta una Ciudad Santuario, para de esa forma asegurar que sus autoridades no iban a colaborar con oficiales de inmigración tal como ha sido en el pasado y como lo ha pedido el presidente Trump.

“La ciudad de Atlanta es una Ciudad de Bienvenida”, dijo el alcalde al ser abordado por El Nuevo Georgia.

“Eso ha sido desde antes de que estas órdenes ejecutivas empezaran”, recordó el mandatario al hacer referencia al programa denominado “Welcoming Atlanta”, que la converte en un lugar amigable con los inmigrantes, pero que no le da carácter de santuario, como sí lo son otras en el país.

Editor

Rafael Navarro, es Comunicador Social- Periodista de origen colombiano, ha trabajado por más de 30 años en medios de comunicación en español, tanto en Colombia como en Estados Unidos, en la actualidad es editor del periódico El Nuevo Georgia.

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