YO SOY RESPONSABLE

Eduardo SilvaTodo parece indicar que desde la niñez, hemos aprendido a echarle la culpa a los demás cuando algo sale mal, y así librarnos del regaño o castigo de los padres.

Escuchamos a los niños decir cosas como: “yo no fui”, “yo no tengo la culpa”, “fue mi hermano”, “me obligaron”, etc.

Y aunque uno pudiera pensar que eso es “normal” entre los niños, crecemos, y sin darnos cuenta, ya siendo adultos seguimos con esa mentalidad de culpar a los demás por lo que nos sucede.

Inconscientemente, culpamos a nuestros padres porque no fueron suficientemente firmes con nosotros, y por eso ahora nuestra vida es un desastre. Culpamos a los maestros porque no saben enseñar, y por eso no pasamos tal o cual clase. Culpamos a nuestra pareja porque no nos comprende, y por eso nos emborrachamos, o andamos con otra pareja buscando comprensión. Culpamos a nuestro empleador o jefe, porque no sabe nada, y nosotros cargamos con toda la carga del trabajo; y la lista sigue y sigue…

En ocasiones hasta llegamos a culpar a objetos inanimados diciendo cosas como: “me caí por culpa de esa caja que se me atravesó en el camino”, o decimos cosas como: “¿quién fue el tonto al que se le ocurrió poner ese poste justo donde yo iba a pasar?”.

Lo grave del asunto, es que como tenemos tan arraigada esa forma de pensar o reaccionar, nos engañamos a nosotros mismos cuando vamos por la vida culpando a medio mundo por lo que nos sucede, en lugar de decir “yo soy responsable”.

Cuando dejamos de culpar a los demás, y comenzamos a reconocer que en la mayoría de los casos, nosotros somos los verdaderos culpables de lo que nos acontece; y en lugar de buscar un culpable decimos, YO SOY RESPONSABLE, es hasta ese momento, en que verdaderamente tenemos el poder de hacer algo al respecto y buscar soluciones, en lugar de buscar excusas o evasivas.

Es como en el caso de una persona alcohólica, que hasta que reconoce que tiene un problema de alcoholismo, es cuando puede comenzar el proceso de rehabilitación que le permita ganar la batalla contra esa adicción.

De igual manera, hasta que el alumno reconoce que no es que el maestro enseñe mal, sino por el contrario, que no se ha esforzado por estudiar, buscar ayuda, investigar, etc. es hasta entonces que puede mejorar sus calificaciones.

Los adultos que tienden a culpar a los demás, se convierten en víctimas de los demás y de las circunstancias; y mentalmente se comportan como niños que no quieren reconocer su culpa y aceptar su responsabilidad; y por consiguiente, están condenados por ellos mismos a vivir vidas frustradas y llenas de amargura, y no logran desarrollar el potencial tan grande que tienen.

Cuando comenzamos a decir YO SOY RESPONSABLE, entonces podemos comenzar a desatar y desarrollar todo el potencial con el que Dios nos ha creado; y es entonces que podemos comenzar a transformar nuestras vidas, y las de los que nos rodean; y podemos alcanzar cosas que antes parecían imposibles de lograr.

Por cierto, no me culpes por decirte la verdad; ya es hora que despiertes a la realidad.

Deseándote éxito en la vida,
Eduardo Silva
¡Posibilidades… Nada es imposible para el que cree!
www.EduardoSilva.biz


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Ohio, la otra frontera

Maribel HastingsPor: Maribel Hastings*

Cada martes en la noche un recinto en Painesville, Ohio, reúne inmigrantes con un denominador común: son protagonistas o daño colateral de la maquinaria de deportaciones del gobierno.

El cuadro echa por tierra el argumento de que las deportaciones se centran en delincuentes, de que son reincidentes en cruces sin ningún lazo con Estados Unidos, o de que no se están separando familias. Aquí las cortinas de humo para refutar los récords de deportaciones o justificarlos pierden todo valor.

Al conversar con varios de ellos, sus comentarios reflejan el sentir de la comunidad: no creen que haya posibilidades de reforma migratoria legislativa por ahora y esperan que el presidente Barack Obama los ampare, irónicamente de las políticas de deportación de su propia administración.

Han dado por perdidos a los republicanos que bloquean la reforma en el Congreso. De ellos no parecen esperar nada y cuando buscan un responsable de su incertidumbre, no nombran a ningún republicano sino a Obama.

La razón es muy sencilla, me indicó Leonor, indocumentada con 20 años viviendo en Estados Unidos, con cuatro hijos ciudadanos y un esposo deportado hace tres años, tras 24 viviendo en Ohio, de donde se graduó de secundaria: “Los republicanos no prometieron reforma migratoria. Obama sí.

Desde que él entró yo daba la vida por él. Yo decía, ‘con él nunca nos va a pasar nada’, y cuando la persona en que tú más crees que te va a ayudar es la que te defrauda, te duele más”, dijo Leonor, quien también tiene una orden de deportación.

Los ‘talking points’ que rigen en la burbuja washingtoniana se deshacen ante la realidad que viven estas familias. Aquí no alivia que les digan que los republicanos están bloqueando la solución legislativa que se necesita, pues ni siquiera resuena que el presidente de la Cámara Baja, John Boehner, sea de Ohio. Su necesidad de alivio es inmediata y no pueden darse el lujo de esperar a otra elección o a que simulacros de presión surtan efecto. La figura a la que apelan es Obama.

Familias completas integradas por indocumentados, residentes permanentes y ciudadanos llenan el local donde la organización HOLA de Painesville provee orientación a quienes han perdido un familiar por las deportaciones o que están peleando la suya o la de otros.

La nutrida reunión semeja una especie de terapia grupal que sirve de catarsis y donde se permiten incluso bromear sobre su desgracia para hacerla más llevadera. Aplauden que Alfredo Ramos pueda estar otra vez entre ellos.

Ramos, un inmigrante con 24 años de residencia en Ohio, sin historial delictivo y dos hijos ciudadanos, fue colocado en proceso de deportación tras ser detenido cuando iba de pasajero en un auto. Se le acusa de “reingreso ilegal” por volver tras una deportación para estar con su familia. El proceso federal contra Alfredo continúa, aunque respira por el alivio temporal con todo y grillete electrónico.

A poco más de una hora de distancia, en Lorain, Ohio, otros inmigrantes viven situaciones similares. Allí también hay un capítulo de HOLA y otra organización de apoyo comunitario, El Centro, también los asiste.

En la Parroquia del Sagrado Corazón, en Lorain, converso con seis mujeres, madres de familia, que batallan contra su propia deportación o la de sus esposos.

“No podíamos ir ni al parque en paz porque allí estaba la Patrulla Fronteriza… Gracias a Cel estamos más aliviados”, dice María, quien enfrenta una orden de deportación, refiriéndose al puertorriqueño Celestino Rivera, jefe de la policía de la ciudad de Lorain, que no reporta indocumentados a las autoridades migratorias.

“En Lorain ha mejorado la cosa, pero cuando uno sale de aquí da miedo verlos (a la Patrulla Fronteriza) por todas partes”, agrega Claudia, indocumentada con 15 años de vivir en Ohio, con cuatro hijos ciudadanos y un esposo en proceso de deportación.

Cuando se piensa en la Patrulla Fronteriza no vienen a la mente Lorain o Painesville. Sin embargo, las deportaciones se han nutrido de las detenciones de inmigrantes radicados, algunos por más de dos décadas, en pueblos y ciudades entre las dos instalaciones de la Patrulla Fronteriza en Port Clinton, Ohio, y Erie, Pennsylvania.

La justificación central de su presencia es la frontera con Canadá. La realidad sobre el terreno es que la Patrulla Fronteriza opera al interior del país (hasta 100 millas de la frontera) y se beneficia de las colaboraciones con departamentos de policías locales que les entregan inmigrantes detenidos por infracciones menores de tránsito o cualquier excusa que les permita solicitar documentos.

“El reto real en Ohio es que tenemos tantos pequeños departamentos de policía y cada uno tiene su propia política y no entienden las leyes de inmigración. Están deteniendo personas cuando van a trabajar o al mercado. Detienen y cuestionan hispanos y no importa si son conductores, pasajeros, inmediatamente notifican a la Patrulla Fronteriza”, indica Verónica Dahlberg directora ejecutiva de HOLA Ohio. (nota completa: www.elnuevogeorgia.com)

*Maribel Hastings es asesora ejecutiva de America’s Voice


Sálvese Quien Pueda

La rebelión del pajarito

Jorge RamosNicolás Maduro, el líder autoritario de Venezuela, está rodeado de pajaritos. Un “pajarito chiquitico” le silbó una vez y él creyó que era el espíritu del fallecido Hugo Chávez. Pero, además, Maduro está rodeado de otros pajaritos, azules –los de Twitter- que le están haciendo la vida imposible.

Aunque tenga su cuenta abierta @NicolasMaduro odia Twitter. Le ha llamado a Twitter “esas máquinas imbéciles”, según nos recordó hace poco el historiador Enrique Krauze. Maduro censura brutalmente los medios tradicionales de comunicación –TV, radio, diarios- pero con las redes sociales y el internet no puede.

“Autorizo a las Fuerzas Armadas a responder a los twiteros” ordenó Maduro hace poco. Espero que no sea con balas. Dice que no mata ni reprime pero, con un clic, aparecen cientos de videos en YouTube.com que lo contradicen.

Es la rebelión del pajarito. O, como lo describió el New York Times, “la globalización del desafío”. Censurar la prensa y tratar de que el mundo no se entere de los abusos del poder en Venezuela es inmaduro y estúpido.

“Hay que asumir la idea de que hay 3 mil millones de personas en el planeta con cámaras de televisión en sus manos”, me dijo en una reciente entrevista el profesor Jeff Jarvis, el gurú del periodismo del futuro.
“Este es un momento muy interesante para reinventar la televisión.”
Es cierto. Como periodista no puedo competir contra miles de testigos de las rebeliones en Caracas y Kiev. Así que, lejos de rechazar todo el material que suben a la internet y las redes sociales, hay que aceptarlo, identificarlo, verificarlo, ponerlo en perspectiva y destacar lo que es relevante. Esa es parte de nuestra nueva labor periodística. Pero eso no lo entiende Maduro, quien se formó con las ortodoxias y abusos del propio Chávez.

Lo que pasa es que Maduro todavía gobierna y reprime a la antigüita. Denuncia como “fascistas” a quienes se oponen a su régimen totalitario pero Maduro no se da cuenta que se parece tanto al dictador Augusto Pinochet cuando ordena a sus milicos y a la Guardia Nacional detener, torturar y matar a los estudiantes.

Digámoslo con absoluta claridad: los soldados y la Guardia Nacional no podrían haber disparado contra los manifestantes en el último mes y medio sin la autorización tácita del comandante en jefe, Nicolás Maduro. Justificando sus brutales acciones, Maduro dijo en una entrevista con Christiane Amanpour de CNN que en Estados Unidos, como en Venezuela, no se permitiría un movimiento que buscara derrocar al presidente. Pero en
Estados Unidos no podría estar en el poder un presidente que manda matar estudiantes. En Venezuela sí.

Ningún demócrata –ninguno- puede apoyar o promover un golpe de estado. Y, por lo tanto, una salida democrática al régimen de Maduro no está a la vista. El Artículo 350 de la constitución bolivariana claramente establece que “el pueblo desconocerá cualquier autoridad que… menoscabe los derechos humanos.”

Pero la Asamblea, controlada por chavistas, no va a sacar a Maduro del poder. Hoy Maduro perdería un referéndum revocatorio pero la ley no lo prevé hasta el 2015.

Las protestas en las calles no pueden seguir aguantando tantos muertos. Por eso una editorial el diario español El País dijo que “las protestas podrán irse extinguiendo por la represión y el cansancio. Pero es solo cuestión de tiempo que vuelvan a rebrotar y con más fuerza.”

Es posible que Maduro caiga por su propio peso -por sus muertos y por su obvia incapacidad para manejar el país- y que sean los propios chavistas quienes le pongan la zancadilla. Pero, tarde o temprano se irá: no puede ser presidente alguien que mata a sus propios jóvenes. Punto. Esto nos lo dijo un pajarito.


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Origen del Easter en los Estados Unidos

Adriana GarciaPor: Adriana García

Easter es una de las celebraciones más populares en los Estados Unidos, en todo el país los niños pintarán huevos de colores y recibirán canastas con regalos y dulces. Para muchos americanos, el fin de semana que va del 18 al 21 de abril celebrará la muerte y resurrección de Jesucristo y del viernes conocido como Good Friday a Domingo serán realizados diversos servicios clericales en diferentes denominaciones religiosas.

Producciones cinematográficas como el Hijo de Dios, Noé y Dios No Está Muerto son exhibidas en acorde con esta fecha porque evocan historias y temas bíblicos. ¿Pero cuál es el verdadero origen de esta popular celebración?

La verdadera historia tiene orígenes judíos y de acuerdo con el calendario hebreo, fue un 14 de Nisan -que caerá entre el 13 y 14 de abril de este año- cuando hace más de dos mil años un hombre de la tribu israelita de Judá, llamado Jesús y quien proclamó ser el hijo de Dios Verdadero, fue condenado a una muerte cruel en un madero por el imperio romano, impactando de esa manera al mundo entero.

Su vida y su muerte cambió por completo la percepción del tiempo y aún cuando no fue sino hasta dos siglos después que Dionisius Exiguus calculó el año del nacimiento de Cristo con la ayuda de documentos de su época, el Anno Domini or el Año del Señor dio inicio al reconocimiento de un calendario que hasta el día de hoy es universalmente aceptado por todos, gracias a la expansión de un poderoso gobierno romano y posteriormente la colonización europea.

Esa noche que dio inició al 14 de Nisan fue cuando Jesucristo cenó por última vez con sus discípulos, en conmemoración a su tradicional Pascua judía o en ingles Passover, que recordaba la salida de un pueblo israelita liderado por Jehová Dios y Moisés de un Egipto gobernado por un cruel faraón. Y es también en ese día cuando ese judío llamado Yashua es crucificado cruelmente por los romanos, conectándose esa fecha con la recordación de su muerte y resurrección después de 3 días de muerto. Sin embargo, al paso del tiempo y como efecto del proceso de asimilación que la predominante iglesia Católica Romana ejerció hacia sus adeptos, prácticas consideradas paganas fueron añadidas a esta celebración cristiana.

Originalmente, se cree que Easter era una fiesta dedicada a los dioses babilónicos Tamuz y la semidiosa Semiramis, quien fue reconocida por diversas culturas como Istar, Astur e Easter. Al ser una festividad asociada con la fertilidad, se relacionó con los conejos quienes se caracterizan por su fecundidad y los huevos que a través de una fábula justifican el nacimiento de esta diosa. A medida que se expandió el catolicismo, esta pascua y sus ritos paganos fueron gradualmente aceptados por las distintas comunidades cristianas. A la fecha continúan los debates en torno al verdadero origen de esta celebración y su grado de integridad ya que para algunas organizaciones religiosas el Easter o la pascua florida son incluso anticristianas.

No existen referencias precisas de cuando se empezó a celebrar el Easter en los Estados Unidos, pero se cree que se inició durante el siglo XVIII, siendo dicha práctica rechazada por los primeros pobladores ingleses que venían precisamente huyendo de falsas prácticas católicas y de una fuerte persecución debido a su fe apegada a los principios originalmente judíos.
Considerada o no una celebración cristiana, Easter o Pascua será celebrada en distintos países como Inglaterra, Alemania, Australia, México, Brasil, Francia, Grecia, Italia, España, entre otros y para muchos evoca la proclamación de que el cristianismo sigue siendo predominante en el mundo occidental.


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Difícil no hablar de inmigración

editorialSe torna una tarea difícil buscar un tema para editorializar que no tenga que ver con la inmigración, no solo porque trabajamos por los intereses de una comunidad migrante, sino porque vivimos, respiramos, tocamos, cuestionamos, luchamos y perdemos el sueño con lo que sucede alrededor de lo que a ella concierne, y eso, hace que se vuelva inevitable y casi que insustituible.

Podríamos escribir sobre la mansión de 2.1 millón de dólares que el arzobispo de Atlanta Wilton Gregory construyó para satisfacer su placeres mundanos, pero, ¿a quién le importa la fortuna que se gaste el arzobispo si a fin de cuentas ese dinero no se lo robó a nadie y hace parte de una herencia que alguien dejó para provecho de su iglesia?

Ahora, si los herederos de Margaret Mitchell autora de Lo que el Viento se Llevó, hubieran especificado que los 14 millones de dólares en aporte a la iglesia católica que ellos dejaban cumpliendo la voluntad de la difunta debían distribuirse de otra forma, ahí sí que hay un problema, pero al parecer no fue así, y a fin de cuentas, a los latinos les vale cuerno, si eso no les quita ni les pone.

Podríamos escribir sobre la bochornosa pelea de los hijos de Martin Luther King, por la venta de la Biblia y el premio Nobel que se ganó el líder afroamericano, y que no hace sino empañar la imagen de una de las figuras más prominentes del siglo XX en Estados Unidos, pero en conclusión, si los venden o no, los latinos tienen que salir a ganarse para el pan como todos los días.

Igual, podríamos hablar del arranque del Obamacare, para algunos la panacea, para otros un elefante blanco de desproporcionadas magnitudes, pero igual. Con Obamacare o sin Obamacare los latinos sin documentos deben enfrentarse todos los días al demonio de las policías locales, que son en su más simple descripción un monstruo chupa sangre de los indocumentados.

Por eso, volvemos al tema migratorio, esta vez porque Obama pensaba que se había salido con la suya queriendo echarles toda el agua sucia de su incompetencia a los republicanos, y el tiro se le ha salido por la culata, pero no solo a él, también a los demócratas solapados que ya traían el disco rayado de tanto repetirlo.

El diario de mayor influencia en el mundo, The New York Times, acaba de poner el dedo en la llaga al evidenciar que Obama no ha hecho más que mentir a todos, mientras opera una maquinaria de falsedades alrededor del tema de la reforma convirtiéndose en el verdadero peligro para las familias inmigrantes, antes que el propio partido republicano.

El diario ha pedido a Obama que actúe porque de las 3.2 millones de deportaciones conducidas en los pasados 10 años y que corresponden a los gobiernos de Bush y de él, la mayoría han sido por ofensas menores entre las que se destacan las “lucecitas” del stop o los direccionales de los vehículos, que terminan identificando a un conductor sin licencia.

Así las cosas, las deportaciones por esas ofensas, pasaron de 43,000 durante los cinco años del gobierno de Bush a 193,000 bajo el de Obama.
“Obama ha agravado este fracaso aferrándose a una estrategia despiadada de endurecimiento de la aplicación (de las normas) a la misma gente que ha prometido ayudar con la legislación que no ha conseguido sacar adelante”, afirma el diario.

Dice que con esta política ha logrado “aumentar el miedo, la ruptura de familias y la falta de oportunidades a la que se enfrentan 11 millones de personas que no pueden cumplir la ley”, y lo instan a proteger los derechos de los inmigrantes, “detener la maquinaria de las deportaciones cuando se abusa de ella” y a centrar sus esfuerzos en combatir a las mafias y bandas que suponen una “verdadera amenaza”.


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Edición 956 Del 10 al 24 de Abril del 2014, Atlanta, Georgia

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Sálvese Quien Pueda

LA AMBICIÓN EN UNA MEDIDA CORRECTA

Eduardo SilvaLa ambición en ocasiones es interpretada como algo malo. Se le llega a relacionar con personas ambiciosas que continuamente quieren mas y mas y que son insaciables. Pero aunque es cierto que hay personas demasiado ambiciosas; también vemos que la falta de ambición normalmente lleva al conformismo.

Ambos extremos son malos, ya que la ambición desmedida lleva a la persona a nunca estar satisfecha con lo que tiene, y dentro de toda esa abundancia hay un eterno vacío que nada puede llenarlo. Y por su parte el conformismo, lleva a la persona a vivir una vida limitada, una vida sin logros, pierden la capacidad de soñar en un futuro mejor, y simplemente se conforman con lo que la vida les pone por delante.

Una ambición balanceada o sana, es aquella que lleva a una persona a querer alcanzar metas que le permitan desarrollar todo su potencial; tanto para el bien personal, familiar y hasta el de su comunidad.

Este tipo de ambición, es el que lleva a una persona a la universidad para obtener los conocimientos que le permitan desarrollarse como un profesional, y poder obtener un título que le abra puertas para mejores oportunidades de trabajo.

Es también, la ambición que le permite a una persona querer alcanzar nuevas y más grandes metas, ya sea el buscar un mejor puesto en su lugar de trabajo, o incluso cambiar de lugar trabajo para alcanzar un puesto más alto o mejor remunerado.

Es el tipo de ambición que le permite a una persona ahorrar todo lo que puede, mientras se prepara en su trabajo u oficio, con el anhelo de más adelante crear su propia compañía, y así poder mejorar su nivel de vida.

A lo largo de la vida he visto un poco de todo, y he conocido gente muy ambiciosa, gente conformista y gente con una ambición sana o balanceada; y de todos los casos, he visto que la gente que llega a ser más feliz de los tres, es la que tiene una ambición balanceada, ya que llegan a disfrutar sus logros, son compartidos, generosos y agradecidos con Dios y con la vida.

En la vida, todos tenemos oportunidades y situaciones tanto buenas como malas que van transformando nuestra forma de pensar y de actuar; pero si mantenemos una actitud positiva, y una buena medida de ambición; no hay nada por más adverso que sea, que nos pueda robar la capacidad de soñar en un futuro mejor.

En estos tiempos de grandes cambios económicos en todo el país y el mundo entero; nos enfrentamos a nuevos retos, y si nos mantenemos atentos a las nuevas oportunidades podremos salir adelante.

La carencia de una medida balanceada de ambición en una persona que está pasando por una situación adversa; hace que le sea más difícil poder salir adelante; ya que al haber pocas oportunidades de trabajo, y al no contar con esa medida de ambición necesaria, limita en gran manera a la persona y puede terminar siendo conformista.

Por esta razón, es importante darnos cuenta de que es bueno tener ambiciones, que es muy favorable el anhelar mejores cosas en la vida. Es darnos cuenta, de que cualquier situación adversa en la vida es temporal, y que debemos mantener una buena dosis de ambición que nos permita librar la batalla.

Mira a tu alrededor; las posibilidades son ilimitadas, y aun en tiempos difíciles, vemos gente que se abre camino en la vida porque se lo han propuesto, y nada ni nadie los puede detener, ni desviar de su objetivo.

Tu también lo puedes lograr si te lo propones. A algunos les tomará más tiempo que a otros; algunos tendrán que que librar más obstáculos que otros; pero si permaneces lo vas a lograr.

Deseándote éxito en la vida,
Eduardo Silva
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Presión de dos vías

Maribel HastingsPor: Maribel Hastings*

El 6 de noviembre de 2012 el Partido Republicano “murió” entre los votantes latinos y otras minorías, como quedó demostrado en la desastrosa elección de ese año, cuando el aspirante presidencial republicano, Mitt Romney, apenas logró 27% del voto latino, gracias a su plataforma migratoria de la auto deportación.

El 18 de marzo de 2013 una “autopsia” del Partido Republicano confirmó las razones de la “muerte”: adicción a su base ultraconservadora y antiinmigrante. Para sobrevivir en elecciones a nivel nacional, el Partido Republicano tiene que atraer a votantes latinos y a otras minorías, pues el voto de su base de ultraconservadores no es suficiente.

Esta semana se cumple un año de la “autopsia” y el Partido Republicano no resucita entre los votantes latinos y las minorías porque, lejos de aplicar las recomendaciones de cómo atraer el voto hispano, ha hecho todo lo contrario, especialmente bloqueando el voto de un plan de reforma migratoria en la Cámara Baja.

Como el tema migratorio no tendrá mucho peso en las elecciones de medio tiempo en noviembre de este año, el mal cálculo es dejarlo para el próximo ciclo, la elección general de 2016, cuando ya haya más que cimentado su imagen de antiinmigrantes, llegando a un punto sin retorno.

Ante este cuadro, los grupos pro reforma y líderes y legisladores latinos han incrementado la presión sobre el presidente Barack Obama para que use su pluma y gire una orden ejecutiva que ampare de la deportación a ciertos indocumentados, en tanto se concreta la solución legislativa permanente que se requiere y que los republicanos de la Cámara Baja han tomado como rehén.

La presión ha sido tal que el propio presidente convocó a legisladores latinos a la Casa Blanca el pasado jueves, y a activistas el pasado viernes. Su mensaje central: no hay que quitar la presión sobre los republicanos y es contraproducente centrarse en pedir un alivio administrativo a Obama, según la Casa Blanca, porque supone una “distracción” a los esfuerzos de presionar a los republicanos. Se anunció una “revisión” de la política de deportaciones.

Pero ojo porque en todo este proceso nadie ha quitado la presión a los republicanos.

Aquí no se trata de aplicar el refrán de que en momentos de desesperación se requieren medidas desesperadas.

Aquí se trata de presionar a los dos sectores que tienen en sus manos un alivio a la crisis que viven nuestras familias inmigrantes que ya han sufrido el peso de la deportación, que están en proceso, o que viven con el temor de convertirse en otra cifra que siga engordando la de los dos millones de repatriados a la fecha.

Hay una solución legislativa permanente que es cautiva de los republicanos de la Cámara Baja. Hay una solución administrativa temporal que está en manos de Obama y pedirla no supone que los grupos de presión estén abandonando la opción legislativa.

Con su renuencia a liberar esa solución legislativa, los republicanos siguen cimentando su imagen de antiinmigrantes e impidiendo una resurrección electoral en las urnas en 2016.

Con su creencia de que presionarlos por una acción administrativa es contraproducente, la Casa Blanca parece ignorar la función de los grupos de presión aunque sean tradicionalmente aliados. No es un ataque. Cualquier acción que beneficie a la comunidad inmigrante y a los ciudadanos afectados por la política de deportaciones será benéfico políticamente para los demócratas.

Dicho esto, la comunidad espera que el anuncio de que la administración revisará su política de deportaciones para que se aplique de forma “más humana” resulte en acciones concretas con alivios palpables, aunque es bastante complicado “humanizar” la separación familiar.

Se abre así otro compás de espera donde debe mantenerse la presión
sobre ambos sectores: sobre los republicanos de la Cámara Baja, que pueden liberar y aprobar la reforma migratoria y en el proceso resucitar sus posibilidades electorales entre los votantes latinos; y sobre la Casa Blanca demócrata, que puede proveer un respiro más que humano a las deportaciones y en el proceso cimentar el apoyo del que, a pesar de todo, siguen gozando entre los hispanos. La presión por la reforma tiene dos vías.

*Maribel Hastings es asesora ejecutiva de America’s Voice


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Edición 955 Del 27 de Marzo al 9 de Abril del 2014, Atlanta, Georgia

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César Chávez en la Casa Blanca

Jorge RamosAl menos ocho presidentes pudieron invitarlo -Kennedy, LBJ, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush Sr. y Clinton- pero no lo hicieron. Quizás porque Cesar hacía sentir muy incómodos a los poderosos. O tal vez porque le tenían miedo a alguien que había nombrado a sus perros “Boycott” y “Huelga”.

Una de las mejores cosas de Estados Unidos es esa voluntad de disculparse públicamente y de corregir errores. Por ejemplo, estoy seguro que, tarde o temprano, este país rectificará el gravísimo error de haber deportado a dos millones de personas en 6 años y el haber esperado casi tres décadas para legalizar a la mayoría de los 11 millones de indocumentados. Eso vendrá. Pero lo que ya ocurrió fue la invitación de Cesar Chávez a la Casa Blanca.

Hace unos días el presidente Barack Obama invitó a los actores de la nueva película “Cesar Chávez” -Michael Peña, America Ferrera y Rosario Dawson- y a su director, Diego Luna, a la Casa Blanca. Junto a ellos estaban Dolores Huerta -la principal aliada de Chávez en el sindicato de campesinos UFW-, Paul Chávez -el sexto de los ocho hijos del líder- y una docena de familiares. Yo estaba de testigo y aquello fue una fiesta. Cesar Chávez, por fin (y aunque de manera simbólica, en un film), había llegado a la Casa Blanca.

Esta es, curiosamente, la primera película que se hace de este héroe hispano. Alguna vez, en los años setentas, Robert Redford se acercó a Chávez para hablar de un posible proyecto pero no se concretó nada. Qué bueno; esa podría haber sido una caricatura de Hollywood.

El Chávez – de carne y hueso, pragmático, inspirador pero lleno de defectos, estudioso del poder, casi Ghandi, terco, celoso y visionario- que nos presenta Diego Luna es el de verdad. Así se lo dijo Dolores Huerta a Rosario Dawson, y su esposa Helen Chávez a America Ferrera y Paul Chávez a mí. A Paul casi se le salen las lágrimas mientras me lo decía; debe ser muy duro ver en una pantalla a tu papá y no poder tocarlo y abrazarlo.

La magia de Chávez radica en haber defendido y organizado a los más discriminados y vulnerables de Estados Unidos: los campesinos. El les llamaba “los menos”. Y al hacerlo abrió el camino para la creciente comunidad latina que tendrá 150 millones de habitantes en el 2050. “Hemos visto el futuro”, dijo Chávez en un discurso en 1984, “y el futuro es nuestro”.

No recomiendo muchas cosas pero hay que ver la película sobre Chávez y leerse la extraordinaria y minuciosa biografía que acaba de publicar Miriam Pawell “The Crusades of Cesar Chávez”. Son dos maravillosas miradas hacia atrás pero, también, una hoja de ruta.

Creo que nuestra presente fascinación con Cesar Chávez radica en que los latinos somos cada vez más y tenemos urgentes problemas por resolver pero no existen suficientes líderes que hablen por nosotros. Hay, por ejemplo, solo tres senadores hispanos.

Pero aún sin Chávez se puede luchar como él. El “sí se puede” de Chávez y de Dolores Huerta –y que luego usó Barack Obama para su campaña electoral- es, en tres palabras, una filosofía para el éxito. Es el sueño americano condensado a su mínima expresión.

¿Qué haría hoy Cesar Chávez? muchos se preguntan, si no hubiera muerto prematuramente a los 66 años. Bueno, mágicamente se ha multiplicado en miles. Ese Chávez y su movimiento son la inspiración para los Dreamers de hoy en día, para los hispanos que rompen las barreras y tieneéxito en política, abriendo negocios y en el arte, y también para quien pronto será el primer presidente latino o presidenta.

Algo curioso ha pasado con Cesar Chávez. Nos ha hecho tanta falta por tanto tiempo que, de alguna manera, ahora ya es parte de todos nosotros.


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