Hay que borrar el feo rostro del prejuicio

Maribel HastingsPor: Maribel Hastings*

El prejuicio no conoce fronteras. Se da en todos los países y en todas las sociedades, pero en una nación tan diversa como Estados Unidos sigue siendo evidente el largo camino por recorrer para garantizar la convivencia en una sociedad donde las personas no sean juzgadas, discriminadas o se conviertan en centro de burlas o ataques por su color, su etnia, su origen o situación económica o migratoria.

Es más complicado aún por ser una nación que se precia de sus valores y donde la línea de separación entre la política y la religión es casi invisible. Hay un sector que para todo invoca el nombre de Dios aunque en muchos casos sus actos o declaraciones disten de las enseñanzas bíblicas que tanto se precian en citar.

El asunto está presente a todos los niveles de nuestra sociedad.
La semana pasada se conmemoró el 50 aniversario de la marcha de Selma por los derechos civiles que el 7 de marzo de 1965 culminó en el llamado Domingo Sangriento, cuando los manifestantes pacíficos liderados por el Reverendo Martin Luther King, y otras emblemáticas figuras de este movimiento, fueron brutalmente atacados por la policía de Alabama.

En ese marco, en los pasados días se han recrudecido las protestas en la localidad de Ferguson, Missouri, tras un reporte del Departamento de Justicia federal que concluye que los derechos constitucionales de los afroamericanos han sido violentados sistemáticamente por el departamento de policía de dicha ciudad.

La semana pasada se dio a conocer un video de integrantes de una fraternidad de la Universidad de Oklahoma, entonando una canción denigrante en contra de los afroamericanos.

Además, un presentador televisivo hispano fue despedido tras unos desafortunados comentarios sobre la Primera Dama, Michelle Obama.

Y en el Congreso, el prejuicio se esconde tras la presunta defensa de la ley y el orden.
También la semana pasada, el senador republicano de Louisiana, David Vitter, revivió un proyecto que presenta en cada sesión con el fin de enmendar la Constitución para evitar que los hijos nacidos en Estados Unidos de padres indocumentados no tengan derecho a la ciudadanía estadounidense.

La renuencia a aprobar una reforma migratoria que saque de las sombras a más de 11 millones de indocumentados, gran parte de ellos padres de niños ciudadanos estadounidenses, no sólo se basa en el argumento de que no se colocaron al final de una fila que en términos prácticos no existe. Tiene su base, en parte, en prejuicios. Hay figuras políticas que lo expresan abiertamente y sin empacho; otros lo hacen en forma velada, pero decir que en el debate de la reforma migratoria no hay prejuicios sería tapar el sol con un dedo.

Es más, si el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de padre africano y madre estadounidense, criado en un hogar racialmente mixto, egresado de prestigiosas universidades, abogado constitucionalista, senador estatal, senador federal y presidente de esta nación tiene que lidiar con el prejuicio en el Congreso y fuera de él, ¿qué puede esperar un indocumentado latinoamericano?

A Obama todavía le cuestionan su certificado de nacimiento y su amor por la patria. Decir que la animosidad contra Obama se debe únicamente a diferencias políticas e ideológicas también sería tapar el sol con un dedo.

Lo peor del caso es que el prejuicio se da de un grupo racial a otro o entre los mismos grupos étnicos. Que lo digan los hispanos, donde la animosidad entre nacionalidades o dentro de una misma nacionalidad ocurre. Si no, lea los comentarios en cualquier portal de noticias en español y verá las “flores” que se lanzan unos a otros. Incluso personas que fueron indocumentadas se refieren despectivamente a los sin papeles más recientes. Como ya tienen documentos, abogan por la deportación masiva a veces de sus mismos connacionales.

También lo peor del caso es que son conductas aprendidas y copiadas.
Sin embargo, todavía apuesto a que las nuevas generaciones, más acostumbradas a este crisol de razas que es Estados Unidos, más abierto a la diversidad y a la aceptación, vaya poco a poco minimizando los prejuicios de todo tipo: raciales, de género, religiosos, económicos, migratorios para que este hermoso experimento de democracia y diversidad que llamamos Estados Unidos siga siendo un faro de esperanza, con todos sus defectos y todas sus virtudes.

Maribel Hastings es asesora ejecutiva de America’s Voice


Sálvese Quien Pueda

Atención al cliente: ¡Ni tan folklórico…!

MARIA EMILIA SalazarPor: Maria Emilia Salazar

¡Feliz Jueves! Estoy contenta de estar de nuevo con ustedes y seguir sembrando cultura de servicio y convivencia ciudadana. Hoy comparto con ustedes un tipo de atención que hemos denominado “Ni tan Folklórica”, la cual es -aparentemente simpática- pero lejos de ser una atención profesional.

Con este término no me refiero a los personajes o íconos del folklore nacional de cada país que en su contexto natural de servicio nos hablan de su cultura y nos hacen comprender su idiosincrasia, sino a la tergiversación de hábitos o conductas inapropiadas que desmerecen el acto de servir.

Usar con clientes, compañeros de trabajo, superiores o visitantes palabras de moda, un trato inapropiado o actitudes fuera del contexto de lo laboral, contribuyen a crear experiencias desagradables de servicio, que suman mucho en la decisión de un cliente o usuario a la hora de irse y hablar mal de una organización.

En nuestra filosofía y modelo de inteligencia social para la atención profesional, fomentamos el desarrollo de la inteligencia social y las competencias relacionales que harán posible que tengamos una alineación de los tres niveles del lenguaje: Gestual (lo que digo con el cuerpo); Tonal (lo que digo con la entonación) y Verbal (lo que digo con las palabras).

Como esto es un entrenamiento cotidiano que requiere ser consciente, comparto algunas actitudes y comportamientos de los folklóricos, para que afinen el ojo, porque son nocivos para el negocio, la organización, su imagen profesional, su bienestar y satisfacción de los clientes:

– Mirada que escanea al interlocutor de pies a cabeza.
– Movimientos corporales y faciales exagerados.
– La entonación es confianzuda y/o seductora.
– Habla con un volumen de voz alto o muy alto.
– Tutea de entrada y hace uso inapropiado del tratamiento (trato oral) como “chica(o)”, “mi amor”, “mija (o)”, “papi”, “Inge” “jefecito”, “doñita”, “mi pana”.
– Ventila asuntos personales o laborales a voz populi, delante de los clientes.
– Fomenta la queja, el chisme o la burla.
– Irrespeta por el tiempo del otro.
– Resuelve pero se distrae (hace llamadas o chatea con su teléfono).
– Tiende a tocar “confianzudamente” a las personas con quienes conversa.

Muchos me dirán ¿María, entonces tenemos que volver a nacer? Yo, les respondo: No reconociendo que este trato hacia el cliente es una carencia de atención profesional y aun apreciando de los folklóricos su simpatía sin duda, recomiendo y sugiero modelar su vocabulario, entonación, actitud y comportamiento para que entreguen el servicio con agrado y de manera profesional: con, estilo, calidad y compromiso.

Nature’s Corner continua celebrando el mes de la mujer este domingo 22 de marzo, a partir de las 11:00 am en Plaza Fiesta Mall, 4166 Buford Hwy, Chamblee GA 30345 con Zumba a cargo de Joanne Candela Fitness, jornada gratuita de iridiología y sorpresas. ¡Ponte saludable, vive saludable! Te esperamos este y todos los domingos a Zumbear con buena vibra.

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María E. Salazar: 770-695-1325/678-431-9901
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Cuando el amor es la única defensa…

Juliana HenaoPor Juliana Henao

El ser humano se encuentra en una época maravillosa de la historia de la humanidad, según expertos en la materia hoy se es menos violento, se es más saludable, se tiene acceso a tecnologías que no se imaginaban siquiera 10 años atrás, se tienen comodidades para todo.

Sin embargo, existe un gran número de personas que no son felices. El mundo y la sociedad como tal ha avanzado, pero la mente no. Muchos siguen atrapados en esquemas rígidos, repitiendo historias familiares de dolor, se tiene la posibilidad de viajar a otros países y cambiar de localidad, pero no de paradigmas.

Las personas siguen atrayendo a sus vidas, a otras que los engañan, hieren y abusan. Y algunos siguen sin mayores cambios hasta que la muerte los sorprende, otros por cualquier circunstancia empiezan a preguntarse si existe otra forma de vivir la vida. ¿Quizás más tranquila y significativa? ¿Quizás más tolerante? ¿Quizás más feliz?

Y la respuesta es que si, si existe una forma que permite vivir la vida mejor, y es mucho más simple de lo que se cree, pero es tan simple que a veces es hasta imposible de creer. Y la respuesta es el amor. Pero no ese amor romántico, vacío y frívolo que se escucha en las historias de amor, o se ve en las novelas, o que predican algunos representantes de teologías, religiones o sectas.

No es ese amor real que se siente en el alma y en la piel. Ese que va más allá de nuestra comprensión humana y nuestras limitaciones terrenales. Ese amor que nos motiva a descubrir el sentido de la vida. El punto es que no se puede llegar al amor sin el perdón. Y es en el perdonar que el amor toma su mayor expresión.

Siempre se ha considerado que el amor es un acto hacia los demás, pero en realidad es un acto hacia sí mismo. Es un acto de empoderamiento. Cuando se dice que no se puede perdonar porque la ofensa fue muy grave, la persona está asumiendo un papel de víctima que le impide ver con objetividad. Cuando se perdona por difícil que sea la situación, la persona empieza a reconocer todo el potencial que tiene. Empieza a amarse más, y a sentirse más confiada para tomar decisiones.

Es importante hacer la aclaración en este punto, que no porque se perdona, la situación alrededor va a cambiar automáticamente y el “ofensor” se arrepentirá. No, ese no es el caso, cuando se da el perdón la persona que perdona se libera de cargas, de innumerables presuntas, ideas de un ¿Por qué sucedió? ¿Por qué a mí? y entonces tiene mayor posibilidad de enfocarse en preguntas como ¿Qué acción puedo tomar ahora para mejorar mi situación actual? ¿A quién puedo acudir que me ayude? ¿Qué alternativas tengo?

El no perdonar es un paradigma que se ha grabado en la mente con tanta fuerza, que parece imposible de desprenderse, pero cuando se empieza a tomar consciencia, la situación empieza a tornarse en un Si puedo perdonar. El perdón lleva al amor, y el amor se convierte en la única herramienta frente a los pensamientos que alejan de la paz.

El perdonar es tomar responsabilidad de lo que sucedió después del incidente, y quitarle todo protagonismo a esa persona que hizo el daño.

¿Pero qué pasa cuando se es el autor de la ofensa hacia el otro, y lo único posible es pedir perdón? Lo primero, es perdonarse a sí mismo por lo que se hizo, luego pedir perdón a la otra persona, independiente de si se obtiene un no, o un sí como respuesta, es necesario hacerlo.

El perdón puede llevar a la reconciliación y a tener contacto con la persona implicada, pero no significa y no es requisito entablar una relación de nuevo. Perdonar y pedir perdón no generar obligación, es un acto de amor, y el amor es la única defensa.

VEA AQUI EL VIDEO


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Matan inmigrantes y no pasa nada

Jorge RamosPor: Jorge Ramos

Cuando la policía mata a un inmigrante en Estados Unidos, la indignación es la misma que cuando mata un afroamericano.

Pero la respuesta es distinta. Tras la muerte de tres mexicanos a manos de la policía no hemos visto las protestas y las marchas que ocurrieron luego de las muertes de los afroamericanos Michael Brown en Ferguson, Missouri, y Eric Garner en Staten Island, Nueva York. Algo no está bien aquí.

El problema es que, además de la tragedia por sus muertes, los latinos e inmigrantes siguen con miedo ante la policía y no confían en que se hará justicia. Por eso la reacción es tan tibia. Pero no debería ser así.

A nivel oficial parecería que la muerte de inmigrantes es menos importante que la de ciudadanos norteamericanos. Ni el presidente Barack Obama, ni el Procurador General, Erick Holder, ni ningún líder Republicanos han salido en público a denunciar que la policía mató a tres inmigrantes mexicanos en menos de tres semanas.

El gobierno mexicano envió una carta de protesta a Washington -diciendo que no son hechos aislados- pero no ha querido convertir estas tres muertes en un asunto central que tense las relaciones bilaterales. Los mexicanos que viven en Estados Unidos están solos; saben que no son una prioridad para el gobierno en la ciudad de México. Matan mexicanos y no pasa nada.

Esto es lo que pasó:
1) El 10 de febrero la policía de Pasco, estado de Washington, mató al mexicano Antonio Zambrano luego que el indigente les tirara piedras, según muestra un video.
2) El 20 de febrero la policía de Grapevine, Texas, mató al mexicano Rubén García luego de una persecución. “¿Me vas a matar?” aparentemente le preguntó García a un agente de la policía, con los brazos en alto, de acuerdo con la versión de su cuñado. Sí, lo mataron: recibió dos disparos en el pecho.
3) Y por último, el 27 de febrero la policía de Santa Ana, California, mató al mexicano Ernesto Canepa, quien era sospechoso de robo y a quien le encontraron una pistola de perdigones en su auto. La familia de Canepa dice que tenía dos trabajos y cuatro hijos.

A estas tres muertes -que están bajo investigación- hay que sumar las de al menos 17 mexicanos que han muerto en enfrentamientos con la Patrulla Fronteriza desde el 2010, de acuerdo con las cifras de la organización Southern Border Communities Coalition. La triste realidad es que la mayoría de estas muertes pasan desapercibidas y, pocas veces, se sabe realmente qué pasó. La impunidad es, casi, total. Nadie, generalmente, termina en la cárcel.

Otra triste conclusión es que tampoco existe una expectativa de justicia. No me imagino al Departamento de Justicia haciendo una investigación a fondo sobre los abusos de la policía en contra de inmigrantes latinoamericanos. Estoy seguro que, si la hicieran, sus conclusiones serían muy parecidas a las de su reciente informe sobre el maltrato de la policía de Ferguson contra afroamericanos: detenciones sin razón, uso de lenguaje racista, abuso de fuerza y la terrible sensación de que no son tratados justamente.

Esta sensación de injusticia contra los inmigrantes en Estados Unidos está reforzada por el lenguaje de muchos políticos en Washington, y fuera de Washington, que los califican de “criminales”. Los políticos son culpables de crear este falso estereotipo del inmigrante; una cosa es estar aquí ilegalmente y otra muy distinta es cometer crímenes. Y, siguiendo el mismo y equivocado argumento, muchos departamentos de policía de Estados Unidos tratan a los inmigrantes como “criminales” aunque lo no sean.

No, a pesar de lo que diga la Declaración de Independencia, en Estados Unidos no todos son tratados como iguales. Algunos -por el simple hecho de haber nacido en el extranjero, hablar con acento y tener otro color de piel- pueden perder la vida a manos de quien los debería proteger: la policía.


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Planeando para el éxito o para el fracaso

cesar-restrepoPor César Restrepo

En un mundo perfecto, empezar un negocio sería cuestión solo de tener una inversión inicial para empezar y ¡ya! Dejar que el negocio trabaje para nosotros y para el estilo de vida que queremos tener. Soñamos con más tiempo para dedicarlo a nuestras familias y a las cosas que más nos gustan hacer, llámese arte, deportes, hobbies, servir a tu comunidad, etc.

Pero tal es nuestra sorpresa al darnos cuenta que el negocio que nos daría ‘libertad’ empieza a consumir más de nuestro tiempo y energías, y descubrimos que tenemos un compromiso mayor al de ser empleado, algo así como tener una criatura propia. Es en ese momento en el que queremos ‘tirar la toalla’ y desistir de la idea de tener un negocio.

Para tu tranquilidad este problema es muy común entre todos los emprendedores en cualquier parte del mundo. El problema no radica en la idea de querer ser diferente o querer tener un negocio, radica en que no somos sinceros cuando planeamos. Podemos estar planeando para el éxito o para el fracaso.

“Los riesgos existen, son inevitables, pero te ayudarán a saber de que estas hecho (a)”
Es cierto que el emprendimiento no es un camino hecho de rosas sin espinos, pero si al menos eres de los que se atreven a caminarlo, ya avanzaste un largo tramo.

Wayne Gretzky, el mejor jugador de hockey sobre hielo que ha tenido Canadá en las últimas dos décadas decía: “Tu pierdes el 100% de los tiros que no haces”. El emprendedor es una persona que se atreve, y está obstinada a triunfar.

En nuestro caminar empresarial podemos perder también oportunidades grandes por riesgos que no se toman. Una de las sorpresas más placenteras, es la que recibe el emprendedor cuando se da cuenta que al final resultó más fácil de lo que temía ser. Dentro de los retos o riesgos puede ser el llamar a un cliente que parece inalcanzable, el pedir más dinero por nuestros servicios o productos, el hacer una conexión con una empresa grande, etc.

“Uno de los errores más comunes es de irse a dormir pensando en cuanto dinero ganaste hoy”
A medida de que avanzas, te darás cuenta de que vas a cometer errores y aprender de ellos, pero si planeas para el éxito, puedes minimizar el margen de error. Dentro de los errores más comunes están:
-Creer que el dinero es primero y que las ganancias serán instantáneas,
-No tener un plan de negocio basado en buenos estudios,
-No identificar el cliente ideal y querer venderle a todo el mundo,
-No fijar los precios correctos y vender muy barato para poder ‘competir’,
-No saber administrar bien el inventario,
-Pagar mucho a sí mismo (a) como dueño (a) del negocio,
-No buscar ayuda de un mentor u otros expertos

“Las recompensas existen aunque no las vemos” Ahora bien, has trabajado inteligente y arduamente en tu negocio por muchos años y te preguntas: ¿Dónde está mi recompensa monetaria? Sin darnos cuenta el emprendedor recibe a diario retribuciones que van más allá de ganancias en dinero. Estas son algunas de las muchas:
-Independencia. Tienes control de tu propia vida y trabajo,
-Orgullo. La satisfacción que recibes por lograr tus sueños.
-Servir a la comunidad. Los negocios exitosos ayudan a las comunidades a crecer y florecer.
-Adquirir nuevas habilidades. Empezar un negocio es una experiencia de aprendizaje invaluable.
-Dinero. El dinero no lo es todo pero al final debería ser un factor importante.
-Planear para el éxito te llevara a alturas que nunca imaginaste alcanzar pero te pondrá en frente de oportunidades y riesgos que valen la pena tomar. Avancemos…

En Emprendedores Latinos USA, estamos creando oportunidades para que seas inspirado(a) a crear tu negocio, también tenemos clases de educación empresarial y de liderazgo, además de eventos de conexión para que compartas con otros que como tú, desean crecer en esta comunidad de emprendedores. Te invito a que te conectes por medio de nuestra página de Facebook, Twitter o escríbenos a emprendedorlatinoUSA@gmail.com


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Republicanos y el monstruo de su propia creación

Maribel HastingsPor: Maribel Hastings

El más reciente espectáculo de la mayoría republicana en el Congreso, especialmente en la Cámara Baja, en torno al presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), vuelve a resaltar cómo la minoría más extremista de ese partido, la que actúa irracionalmente a la sola mención de la palabra ‘inmigración’, lleva la voz cantante en el Partido Republicano.

El papelón que hicieron, primero el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, y luego el presidente de la Cámara Baja, John Boehner, en el manejo de la votación del presupuesto del DHS, evidencia un liderazgo débil al que un grupito de extremistas maneja como un títere empeñado en bloquear las acciones ejecutivas migratorias anunciadas por el presidente Barack Obama en noviembre de 2014 y que protegerían temporalmente de la deportación a jóvenes y padres indocumentados con lazos en este país, sin historial delictivo y que no representan una amenaza a la seguridad nacional.

A este sector extremista ni siquiera lo calma el hecho de que un juez federal bloqueó esas acciones ejecutivas y que el caso está en apelaciones en los tribunales. Peor aún, si no hubiera resolución en los próximos siete días y el DHS cerrara, las acciones ejecutivas no se verían afectadas, porque al presente están bloqueadas, y aunque no lo estuvieran y pudieran implementarse, se financian con las cuotas de inscripción que pagarían los inmigrantes y no con fondos asignados por el Congreso.

Irónicamente, entre los sectores afectados estaría la Patrulla Fronteriza. Aunque un 90% de esos empleados tendrían que seguir trabajando durante un cierre de la agencia, no recibirían pago. Brandon Judd, presidente del National Border Patrol Council, el sindicato que representa a los patrulleros fronterizos, declaró que “demandamos que el Congreso financie a la Patrulla Fronteriza independientemente de sus desacuerdos con la Casa Blanca en torno a la política migratoria”.

“La última vez que el Congreso retuvo fondos para el DHS, algunos agentes no pudieron pagar sus hipotecas y batallaron para sufragar sus gastos….Si los funcionarios electos le piden a nuestros agentes que no reciban su pago, entonces que ellos y su personal hagan lo mismo”, agregó Judd.

Y otra ironía: el cierre del DHS afectaría el programa E-Verify, favorecido por los republicanos, que verifica electrónicamente si alguien está autorizado o no para trabajar en este país.

Es decir, el circo es un ejercicio inútil de ese sector más extremista al que no le importan las soluciones sino seguir explotando el problema. Señores, si el asunto de las acciones ejecutivas se está dilucidando en tribunales, ¿por qué insistir en tomar como rehén el presupuesto del DHS?

El Senado aprobó un plan de gastos del DHS libre del lenguaje contra las acciones ejecutivas tras un acuerdo republicano para impulsar un proyecto de ley de la senadora republicana de Maine, Susan Collins, en contra de las acciones ejecutivas migratorias giradas en 2014. El primer intento para debatir esa medida no logró los 60 votos requeridos.

La Cámara Baja, por su parte, aprobó una extensión de siete días al presupuesto del DHS tras una tumultuosa sesión, pero el tema central sigue sin resolverse: el lenguaje sobre las acciones ejecutivas migratorias. Boehner enfrenta al llamado Caucus de la Libertad (Freedom Caucus), integrado por una treintena de ultraconservadores, que junto a otros, han jurado dirigir al caucus republicano a la derecha de la derecha. Incluso hay rumores de que fraguan un ‘golpe de estado’ contra Boehner.

A esto se suma el espectáculo de figuras republicanas fuera del Congreso que atacan cualquier vestigio de razón en el tema migratorio y su objetivo favorito es el ex gobernador de Florida, Jeb Bush, quien, de momento, sostiene que la única forma de abordar el tema de 11 millones de indocumentados en nuestro entorno que no serán deportados, es una vía a la legalización.

Y esa ha sido, es y seguirá siendo la pregunta de los 64 mil para los republicanos en el Congreso, fuera del Congreso y los que aspirarán a la nominación presidencial en 2016: si se oponen a la reforma migratoria, ¿qué proponen hacer con los 11 millones de indocumentados con lazos en este país, con hijos ciudadanos y residentes permanentes, con vidas establecidas y que al momento son mano de obra necesaria en diversas industrias? ¿Los van a deportar en masa? Si las acciones ejecutivas proceden y en 2016 es electo un republicano, ¿las revocará?

El Partido Republicano ha apaciguado a su sector intolerante permitiendo que maneje su discurso y sus acciones en materia migratoria, lo que está salpicando otras áreas, y tras sus triunfos electorales de 2014 ha sido incapaz de mostrar su capacidad de gobernar efectivamente. El monstruo de su propia creación se sale de control.

Maribel Hastings es asesora ejecutiva de America’s Voice


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Todos Prestamos Servicios

MARIA EMILIA SalazarEstoy compartiendo con ustedes, desde la edición pasada y en sucesivos artículos, los tipos de atención al cliente que hemos identificado en nuestro modelo de inteligencia social, como nocivos para el negocio y servicio que se entrega a los clientes.

Hoy, quiero profundizar sobre la “Atención Robótica” y en caso de que se encuentren allí, les invito a darse cuenta y evitarlo.

Quien atiende robóticamente, solo hace su tarea comunicándose con monosílabos, además podemos observar:

– Mirada sin conexión.
– Alto nivel energético.
– Movimientos mecánicos.
– Lenguaje oral robotizado.
– Entonación lineal, repetitiva y en voz alta.
– Pocos o ningún giro de cortesía.
– Poco interés de orientar y resolver.
– Pone por encima los procedimientos que la satisfacción del cliente.
– Se distrae de su función principal.

El robótico, crea experiencias desagradables para los clientes, perjudiciales para la empresa y para la salud.

Frases de abordaje como “A la orden, a la orden, a la orden” hablándole a las paredes, sin hacer contacto visual con la persona que atiende, es un ejemplo de esta entonación.

Otra entonación conocida es “El siguiente”, muy usado por los cajeros en las oficinas bancarias o centros de salud dónde se atiende por orden de llegada. También es común observarla, cuando se le pregunta al cliente sus datos mientras se realiza la factura, lo despiden con “firma, cédula y teléfono” en tono “regañado”.

Cuando no hay conexión, ni demostración de consideración por quién se atiende, ni por lo que se hace como prestador de servicio, se contribuye a crear una experiencia fría, distante, mecánica, que no suma nada a la percepción de calidad del servicio recibido, el cual, seguramente, se ha publicitado en los medios como amable y de calidad.

Aunque la operación para prestar el servicio funcione óptimamente; el ambiente sea de lujo o armónico; si la atención que se brinda cara a cara o telefónicamente por el prestador de servicio es apática o emocional; jamás, el servicio será percibido como de alta calidad.

La atención al cliente es el canal humano para entregar un servicio en todas las interacciones interpersonales que tienen desde la señora que ofrece el café hasta el presidente de la organización, con los clientes o usuarios durante los cientos, miles o millones de momentos de la verdad en los que ellos entran en contacto con la organización y se forman una opinión de ella en cada experiencia.

Los servicios tienen un alto componente social. Mientras más servidores tenga la empresa, más probabilidades de defraudar a los clientes habrá, si desde la cabeza de la organización no se construye o rescata una filosofía de servicio clara, estimulante, coherente y un programa de comunicación y capacitación para generar un cambio cultural en la manera de servir.

Quienes atienden como robot, no solo provocan molestia a los clientes y los alejan; también a sí mismo por estar todo el día contraídos, disociados de la verdadera conexión de servir. Olvidando el objetivo final; mantener al cliente feliz, atraer nuevos y consolidar el negocio.

En el mes de la Mujer ven y acompáñanos el domingo 15 de marzo, a las 10:00 am al Aniversario de la empresa Nature’s Corner en Plaza Fiesta Mall, 4166 Buford Hwy, Chamblee GA 30345 ¡Ponte saludable, vive positivo! con Joanne Candela Fitness, Jornada gratuita de Iridología, diversión y sorpresas. Te esperamos este y todos los domingos a Zumbear con buena vibra.

Comentarios, sugerencias e Información:
María E. Salazar: 770-695-1325/678-431-9901
mariae164@gmail.com / salazar95.evc@gmail.com


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¿Por qué se miente?

Juliana HenaoPor: Juliana Henao

La mayoría de las veces la mentira aparece como medio de defensa para no perder el amor de quien se ama o para protegerse, ya sea física o emocionalmente. En una gran mayoría, las personas han mentido al menos una vez a lo largo de su vida. Algunas luego de mentir, se sienten incómodas consigo mismas, y buscan la forma de no repetirlo en el futuro. Otras, por el contrario no sienten el más mínimo remordimiento, mentir es tan habitual para ellas como lavarse los dientes o mirarse al espejo.

Lamentablemente como en la mayoría de las situaciones el primer escenario donde se aprende a mentir es en el hogar. Muchos niños ven a diario como sus padres mienten, o en otras palabras ven la incoherencia de los padres entre lo que dicen y hacen, por ejemplo, hay una reunión de la familia, y aunque el padre se la ha pasado hablando todo el día mal acerca de la suegra o la cuñada, cuando es el momento de la reunión las abraza y es atento con ellas.

El niño, en su mente, no puede distinguir exactamente si la conducta de el padre está bien o está mal, solo va asimilando y aprendiendo que esto es lo que se hace. Otras veces, el padre o la madre prometen viajes o regalos, y cuando llega el momento, lo cancelan sin ninguna razón, a veces un rotundo NO, y sin ninguna explicación es la única respuesta que el niño recibe.

Nuevamente en esta situación el niño no diferencia el bien o el mal, solo empieza a ver como normal que un día se dice, algo y luego se dice lo contrario. En otras ocasiones, las expectativas que los padres establecen para el comportamiento de sus hijos son tan altas, y el uso de castigos físicos lleva a que los niños mientan cuando por ejemplo rompen un plato, o se comportaron mal en la casa de un amigo, o en la escuela.

Ya durante los años de la adolescencia, cuando el joven empieza a entender un poco mas su entorno y empieza a tomar sus propias decisiones, descubre que su madre está teniendo una relación sentimental con otra persona diferente al padre. Y en este caso, la madre supuestamente habla justificando el hecho de la infidelidad en los errores del otro, el adolescente por el amor a su madre de una u otra manera empieza a justificar la infidelidad y a verlo como aceptable porque el error es del padre y no de la decisión de la madre.

O igualmente ve como el padre llama su jefe a decirle que no puede ir a trabajar porque está enfermo, cuando en realidad estuvo bebiendo durante todo el fin de semana.

Así, el joven que desde niño ha visto mentir a sus padres, incorpora la mentira en su vida diaria como una herramienta para quedar bien, protegerse e incluso proteger a otros, o hacer amigos hasta que llega un momento donde la mentira es parte normal de su vida y no un problema.

¿Y qué hacer frente a la mentira?
Consigo mismo: Ser coherentes entre lo que se piensa, se dice y se hace es la base para no mentir. No significa que un momento determinado la mentira no aparezca, pero lleva a una permanente reflexión de los pensamientos y a una acción acorde a lo que se piensa.

El tener una buena autoestima ayuda a ser más confidente y honesto consigo mismo, así la mentira para proyectar una imagen no será necesaria.

Como padres: Los padres al establecer una comunicación clara con sus hijos fomentan la honestidad y la confianza. Igualmente el tener una disciplina amorosa, sin recurrir a castigos físicos o emocionales permite a los niños sentir el amor de sus padres y contarles la vedad.

No significa que un momento dado no mientan, pero si lo hacen se sentirían mal consigo mismos y terminarán diciendo la verdad.

Frente a otros: En el camino se encontrarán personas que mienten todo el tiempo, amigos que no eran tan amigos, comerciantes que no eran tan claros, parejas infieles, compañeros de trabajo nocivos. Frente a ellos, lo mejor es alejarse y tomar distancia.

Y si no es posible, buscar ayuda es la opción más viable… Quien se ha enseñado a mentir, necesitará más que un Lo siento para cambiar, la mentira es parte de su vida y para ser honestos el recurrir a los expertos en el área será la mejor alternativa.


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Tres principios para un liderazgo excepcional

EMPRENDEDORES- HIRAMPor: Hiram Sostre @hiramsostre de Emprendedores Latinos USA

Ver o leer noticias puede ser una experiencia deprimente. Injusticia, violencia y corrupción son la orden del día. Toda esta tensión social nos arropa el alma creando preocupación, logrando manifestarse en nuestra conducta y actitud al relacionarnos con los demás. En su gran mayoría esto nos ocurre de forma inconsciente.

Ante esta realidad, ¿qué podemos hacer?
Lo primero es entender que las noticias negativas de hoy han estado por toda la historia de la humanidad. Aunque en diferentes épocas, tiempo y experiencias, en nuestra sociedad siempre ha habido malas noticias.

Segundo, tenemos una gran necesidad de líderes excepcionales. Y es aquí donde radica la solución a muchos de nuestros problemas sociales. Necesitamos grandes líderes que impacten vidas e inspiren a otros hacer lo mismo.

El experto en liderazgo, John Maxwell destaca que “todo se levanta o se arruina en el liderazgo”

Un líder excepcional es aquel que tiene un sentido de misión en el mundo. Sabe que su razón de existir es servir para mejorar la calidad de vida. Logra traer cambios significativos y deja un legado a las siguientes generaciones.

El fundador de Apple, Steve Jobs decía “hemos sido puestos para dejar una marca en el universo”.

Cada uno de nosotros tiene un líder dentro de sí. Cuando entendemos que no somos un accidente, que tenemos una misión que cumplir, nuestro liderazgo comienza a surgir. Ahora, ese liderazgo necesita ser pulido y ordenado para un máximo impacto.

¿Cómo se ordena este tipo de liderazgo?
Comienza contigo. ¿Te conoces a ti mismo? ¿Te entiendes como persona? ¿Tienes respuesta a tu forma de reaccionar? Son muy pocas las personas que toman tiempo para pensar en ellos mismos, buscando lo que quieren, y no lo que son.

Este es un paso muy difícil, pero es el más importante. Si el liderazgo se trata de lo hacemos para otros, es más importante conocernos que conocer a otros. El filósofo griego Thales lo afirmó cuando dijo que “lo más difícil en la vida es conocerse a uno mismo”.

Cada vez que tengo oportunidad busco las formas de entenderme a mí mismo. Y esto lo he logrado leyendo libros que hablan sobre la personalidad. Así he logrado entenderme, entender mejor la vida, su propósito y lo que me gusta para maximizar mi potencial.

Ten una visión y misión de lo que quieres lograr.
En liderazgo, visión y misión son términos muy usados. Pero me he dado cuenta que aunque muchos tienen una visión y misión, no viven para ella. Es por eso que su liderazgo pierde efectividad y a su vez señalan a otros por su fracaso sin asumir responsabilidad.

Una visión y misión, es aquella que inspira y motiva cada día. El líder excepcional vive para lo que hace, sabe cómo lo hace y por qué lo hace. Su respuesta a estas tres preguntas determina cuán lejos puede llegar en su liderazgo.

Como líder, tus metas deben crear entusiasmo e inspiración. Por ejemplo, nadie se inspira cuando el precio de un producto o servicio sube de valor. Pero, puede inspirar si comunicamos en forma relevante que el producto X o el servicio Z suplirán la necesidad de un sector de la población y que seremos los mejores en hacerlo. Esto motiva a nuestros seguidores a que nos asistan en nuestra misión. Ese el poder de saber hacia dónde nos dirigimos (visión) y por qué hacemos los hacemos (misión).

Preparado para lo difícil.
La vida está llena de retos y el ser líder no te descarta de ellos. Una de las tareas principales en el liderazgo es resolver problemas. Cuando enfrentamos las dificultades con objetividad, entendimiento y planificación, superamos cada obstáculo que se presente y nuestro liderazgo trasciende.

Tenemos que ver cada dificultad como una oportunidad de crecimiento y reto para algo mejor. Asumir esta actitud evita que detengamos nuestro liderazgo. Hay muchos que se retiran o abandonan sus responsabilidades en tiempos de dificultad. Sin embargo, el líder excepcional se apodera del momento para continuar con enfoque hacia la meta que se ha trazado.

Un buen líder no se dobla ante la dificultad, un buen líder conquista. Recuerda que muchos de nuestros problemas personales y sociales se pueden solucionar con un liderazgo excepcional.

Pregunta: ¿Dónde quieres llegar en la vida? ¿Qué tipo de líder quieres ser?
En Emprendedores Latinos USA estamos creando programas de inspiración y liderazgo para personas que como tú quieren prosperar empezando un negocio propio. En el mes de abril daremos inicio a nuestra primera escuela de liderazgo personal y empresarial.

Para más información en cómo ser parte de Emprendedores Latinos USA visítanos en www.EmprendedoresLatinosUSA.com También estamos en Facebook y Twitter.


Sálvese Quien Pueda

Mexicanos sospechosos

Jorge RamosNo es fácil ser mexicano estos días. Si vives en México, estás en uno de los países más violentos del continente y, quizás, uno de los más corruptos. Y si vives en Estados Unidos es muy posible que alguna vez te hayan discriminado y hasta perseguido, si no tienes permiso de trabajo, visa o tarjeta de residencia.

Hay poco que celebrar. Pero cuando lo hay, nadie nos para. Por eso llama la atención la fiesta cibernética por los cuatro Oscares ganados por el director de cine, Alejandro González Iñárritu (3) y el director de fotografía, Emmanuel Lubezki (1). Estos Oscares siguen a los dos ganados el año pasado por el mismo Lubeski y por el director Alfonso Cuarón.

Los mexicanos somos buenos para las fiestas. Nuestras fiestas son inversamente proporcionales a nuestras broncas; mientras más problemas haya, más las disfrutamos. “Es significativo que un país tan triste como el nuestro tenga tantas y tan alegres fiestas”, escribió Octavio Paz en su Laberinto de la Soledad. “Entre nosotros la fiesta es una explosión, un estallido…No hay nada más alegre que una fiesta mexicana.”

Pero en este 2015 la fiesta de los mexicanos, más que en Hollywood, fue en las redes sociales. Hubo, literalmente, millones de felicitaciones en Twitter y Facebook a los ganadores del Oscar. Pero, también, nuestras fiestas son una forma de protesta. Las aprovechamos para quejarnos y desahogarnos. Otra vez Paz: “En el remolino de la fiesta nos disparamos. Más que abrirnos, nos desgarramos.”

El discurso de Iñárritu al aceptar uno de los Oscares canalizó el enojo y frustración que sentimos muchos mexicanos en ambos lados de la frontera. “Quiero dedicar este premio a mis compatriotas mexicanos, a los que viven en México”, dijo Iñárritu, “y rezo para que podamos encontrar y construir el gobierno que nos merecemos.”

El hashtag #ElGobiernoQueNosMerecemos se hizo tendencia en México. La crítica al actual presidente fue clara. Más de 37 mil mexicanos han sido asesinados desde que Enrique Peña Nieto llegó el poder; esa es la “mexicanización” y el “terror” que tanto teme el Papa Francisco para su Argentina. Además, con una elección cuestionada por trampas y graves acusaciones de conflicto de intereses, Peña Nieto no es un presidente de Oscar. Si tenemos dos directores de cine de Oscar ¿por qué no hemos podido encontrar a un buen director de país?

La segunda parte del discurso de Iñárritu, sobre los inmigrantes mexicanos viviendo en Estados Unidos, fue igualmente fuerte. “Solo rezo para que sean tratados con la misma dignidad y respeto”, dijo el director de Birdman, “como los que llegaron antes y construyeron esta increíble nación de inmigrantes.” La crítica no pudo haber llegado en mejor momento.

Más de la mitad de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos, son mexicanos. Viven perseguidos y en la oscuridad. Y actualmente congresistas y gobernadores Republicanos, en su mayoría, están tratando de bloquear la acción ejecutiva del presidente Barack Obama que ayudaría a millones de estos mexicanos. Es duro y desesperante ser mexicano y no tener papeles en Estados Unidos.

La broma de Sean Penn al entregar el Oscar a Inarritu –“¿Quién le dio su tarjeta de residencia a este bastardo?”- cayó tan mal porque refleja la xenofobia y rechazo de muchos norteamericanos a los inmigrantes mexicanos. No hizo reír a nadie. Es la misma frase que se escucha en los campos de cultivo, en hoteles y restaurantes, en sitios de construcción y en cualquier lugar donde trabajen mexicanos.

En una entrevista de televisión, luego del premio, le preguntaron a Iñárritu sobre lo extraño de que dos mexicanos, consecutivamente, hayan ganado un Oscar como mejor director.

“Eso es sospechoso”, respondió con humor. Pero, efectivamente, estos Oscares destruyen muchos de los estereotipos sobre los mexicanos.

No es fácil ser mexicano, ni dentro ni fuera de México. Pero cuando las cosas son difíciles, los triunfos son más ricos, tienen más impacto y las fiestas son un reventón. Por ahí, entre tequilas y tuits, volví a oír la frase: el éxito es la mejor venganza.


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